17/11/2008

En barrio Brasil
Vecinos alegan por poco interés en mantener el estilo del lugar A pesar de ser uno de los territorios más antiguos de santiago, no ha tenido el cuidado suficiente y su identidad arquitectónica ha ido en declive en los últimos tiempos.

El barrio brasil se caracteriza por tener una identidad arquitectónica inconfundible, por que presenta una gran variedad de casas señoriales, construidas por la aristocracia que residía en el lugar en el siglo XIX. Pero el paso del tiempo y la poca mantención han hecho mella en las estructuras y se han deteriorado, esto sumado a la poca consideración que existe por mantener el estilo en las construcciones nuevas, han hecho que el barrio pierda su identidad.

Algunos vecinos han alzado la voz en contra de lo que ocurre. “Yo vivo en el barrio hace décadas, y he visto como algunas casa señoriales han llegado a estados deplorables, los dueños no tienen interés de arreglarlas y se ven horribles. Me da pena a veces pensar que un barrio tan bonito se vea opacado por estas cosas.”, cuenta Gladis López, quien lleva 22 años en el sector. Las críticas también apuntan a los dueños de edificaciones nuevas, que imponen su estilo propio y no conservan la línea del barrio, transformándolo en un popurrí con cada vez menos identidad, que contrasta con la fama de “barrio alto” y sofisticado, que tuvo muchos años atrás. “Ahora llegan y construyen edificios de departamentos con diseño moderno, nada que se asemeje a lo que históricamente ha existido en el barrio, con el tiempo esto va a derivar en que se pierda la identidad del lugar. Todo este problema debería evitarse revisando los proyectos y exigiendo que se mantenga la herencia arquitectónica. No quiero perder mi barrio por que a nadie se le ocurrió preocuparse de esto.”, alega Roberto Yánez, que a pesar de vivir hace solo seis años por el sector, dice haberle tomado un gran cariño.

Los edificios de departamentos, a pesar de no ser de gran altura, son la mayor amenaza para el patrimonio del barrio Brasil, ya que de manera arbitraria imponen su estilo ajeno al lugar. Ojalá que en futuro regrese el sentido común y se opte por la conservación y mantención de los edificios nuevos y antiguos existentes para que estos puedan subsistir de manera armónica.